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9 RAZONES PARA VISITAR ATENAS

6 noviembre 2017 Sin categoría


Atenas está llena de arte, y no solo clásico. La capital griega vive una nueva efervescencia creativa y cultural, aquí te muestro 9 razones por las que no debes dejar de visitar esta ciudad.

1 Contemplar la Acrópolis con nuevos ojos

. Con su arquitectura contemporánea firmada por Bernard Tschumi, el museo de la Acrópolis ,abierto en 2009, enlaza sutilmente la herencia antigua con la modernidad. El espectacular museo expone con ingenio diversas capas de la historia: las ruinas subterráneas visibles desde arriba y la Acrópolis que se cierne sobre él, permiten ver las obras maestras en su contexto. La colección cubre los períodos arcaico y romano, aunque el énfasis está en la Acrópolis del siglo V antes de Cristo, época considerada el cénit artístico de Grecia.

2 Una inmersión en el arte callejero en Exarchia

Cerca del Museo Arqueológico Nacional merece la pena recorrer las calles de Exarchia, un barrio bohemio con una cultura y una historia alternativas que lo diferencian de las zonas más estilosas de Atenas. Aunque comienza a estar un poco aburguesada, la zona conserva una identidad juvenil y poco convencional gracias a sus estudiantes, artistas, actores, intelectuales, anarquistas y la vieja guardia de izquierda que siguen siendo su población mayoritaria.

Hay tiendas de discos y cómics, salas de concierto de rock y rébético (blues griego), muchas tabernas a lo largo de las calles peatonales Valtestiuou y Benaki, además de bulliciosos cafés y bares casi en cada esquina. Y así, caminando podremos llegar también al pie de la colina de Strefi donde se desarrolla los sábados por la mañana un colorido mercado de frutas y legumbres.

3 Perderse en el barrio secreto de Anafiotika

Parece casi mentira que a un paso de la concurrida Acrópolis atestada de turistas reine la tranquilidad y la calma. Las casas del barrio de Anafiotika, en la vertiente nordeste de la Acrópolis, fueron construidas a mediados del siglo XIX por los albañiles que el rey Otón contrató para la construcción de su palacio.

Es casi un secreto, un remanso de paz en forma de laberinto de callejuelas con casas encaladas y cascadas de buganvillas.

4 Descubrir las noches al ritmo de rébétiko

Exarhia es también el barrio del rébético, el conmovedor blues griego nacido del reencuentro de los ritmos de Asia Menor y de la música helénica tradicional en la década de 1920 en el puerto del Pireo. La vida nocturna cobra un aire muy particular con este particular ritmo y lo podremos comprobar por ejemplo en el veterano Rembetika Historia, donde hay actuaciones todas las noches y sirven cenas y mezzes.

Los infinitos locales de Atenas invitan a una gama variada de artistas, sobre todo en invierno, con parada inevitable en un bouzoukia, un local parecido a un cabaret donde los clientes lanzan bandejas de claveles a las bailarinas de danza del vientre y la juerga dura hasta el amanecer.

5 Las mejores vistas panorámicas

Para contemplar la puesta de sol, Atenas ofrece una infinidad de tejados, aunque no hay muchos que permitan contemplar un panorama de 360º. Entre las posibilidades están el Galaxy Bar en el piso 12 del Hotel Hilton, en el barrio de Kolonaki, o la explanada de la capilla de Agios Georgios, en la colina del Licabeto, a la que se sube desde Kolonaki en funicular o a pie si se quiere disfrutar del aroma de sus pinares. En la cima, podemos tomar un café mientras disfrutamos de las vistas.

Entre las mejores vistas panorámicas atenienses están también la que se contempla desde la colina de Filopapos, al suroeste de la Acrópolis, conocida como la colina de las Musas, o la vista desde la propia Acrópolis. Desde la colina Strefi, en el barrio de Exarchia, contemplamos la vecina colina de Licabeto y la Acrópolis, con la ventaja de que encontraremos menos turistas.

6 Una joya entre las joyas

Entre todas las maravillas artísticas que ofrece Atenas, hay algunos rincones que pasan más desapercibidos pese a reunir un auténtico tesoro. Es el caso del Museo Benaki, el museo privado más bello de Grecia. La amplitud de la colección es asombrosa: hallazgos de la Edad de Bronce de Micenas y Tesalia; obras de El Greco; mobiliario eclesiástico traído de Asia Menor; cerámica, cobre, plata y trabajos en madera de Egipto, Asia Menor y Mesopotamia; y una increíble colección de trajes regionales griegos.

7 De marcha por Gazi

Gazi y Keramikos son barrios de marcha de cambiante panorama. Las altas chimeneas de Technopolis, en Gazi, se iluminan en rojo por la noche, cuando empieza la fiesta. Hay un laberinto de calles entre la plateia(plaza) central de Gazi y Keramikos, repleto de bares y restaurantes. Aunque el panorama nocturno cambia constantemente, hay algunos locales ya clásicos, como por ejemplo el Funky Gourmet, convertido en un templo gastronómico que hace nueva cocina con ingredientes mediterráneos frescos y que en 2105 se llevó una segunda estrella Michelín. Para citas románticas es perfecto el moderno y elegante Aleria que utiliza solo ingredientes locales y los sirve en una mansión restaurada con un bonito patio iluminado suavemente.

La Atenas más moderna podemos verla en un edificio industria de la Bauhaus, cerca de Gazi, el Bios, un bar vanguardista de varias plantas donde además se organizan conciertos y exposiciones de arte.

En verano la acción se traslada a las azoteas, y una de las mejores es la del Gazarte con vistas que llegan hasta la Acrópolis: hay cine, restaurante y música.

8 Ver cine bajo las estrellas

Cuando hace buen tiempo, una de las experiencias más encantadoras en Atenas es disfrutar de una sesión de cine al aire libre, por ejemplo en el Cine París o en el Cine Thision, al pie de la Acrópolis y con una bonita vista al Partenón. El Thision es un encantador cine a la antigua ubicado en un jardín frente a la Acrópolis. Conviene sentarse en la parte trasera para ver algo del edificio resplandeciente. Por su parte, el Cine París fue el primer cine al aire libre de Atenas, abierto en la década de 1920 y desde el que se sigue disfrutando de unas magníficas vistas de la Acrópolis desde los asientos.

9 Escaparse a la isla de Hidra

A dos horas del Pireo en hidrodeslizador, la pequeña isla de Hidra, en el golfo Sarónico, es una de las mejores escapadas de la ciudad. Tal vez su mayor atractivo es la ausencia de vehículos, lo que le da un aire tranquilo y silencioso.

En los años sesenta, la isla cobró un aire bohemio que atrajo a artistas como Léonard Cohen o Sophia Loren. Su puerto abriga un anexo de la Escuela de Bellas Artes de Atenas y de la Fundación de arte contemporáneo Deste, y despliega una buena programación cultural en verano. Por último, en su costa sur hay encantadoras casas de pescadores, pinares, limoneros y molinos de viento, además de pequeños bares y restaurante al borde de aguas cristalinas. Casi un paraíso a un paso de Atenas.

 


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